Una película debe dejarte algo, la historia tiene que seguir dándote vueltas en la cabeza después de terminada la misma; caso contrario no es buena, es haber perder el tiempo mirándola para mí. Por eso veo pocas películas, tengo que tener una recomendación o referencia de alguien de confianza para no correr el riesgo de un fiasco.
Lo mismo me pasa con la música, aunque ahí soy más abierto y arriesgado. Soy yo quién saca conclusiones después de escucharla con atención. En este caso no es la historia la que debe dejarte algo (o sí, aunque no la considero del todo importante), sino que es la melodía la que debe tener algo que se te inserte en la cabeza; la forma en que está interpretada y ejecutada, como la siente el artista y lo que te transmite a vos de ese sentimiento, un solo de guitarra, un estribillo o un simple verso.
Me pasa con muchos temas, pero si tengo que elegir uno para ejemplificar lo que quiero decir, sin dudas sería exactamente
este, y no otro.